La lavanda se ha utilizado durante siglos para aromatizar, como aceite de baño y jabones. Es originaria del Mediterráneo, aquí la vemos crecer por todos los sitios fuerte y hermosa.
Sus flores son apreciadas por sus virtudes calmantes y sedantes, y el aceite esencial se utiliza para los dolores musculares y los problemas respiratorios.
El nombre científico de la lavanda, lavandulae, proviene del verbo latino lavare, porque esta flor ayuda a lavar las heridas tanto físicas como emocionales.
También se utiliza para perfumar y ahuyentar los insectos de armarios y cajones, en los que se coloca un saquito con flores de lavanda. Sus tupidas espigas de flores se destilan al vapor para obtener el aceite esencial utilizado para dolores musculares y jaquecas.
Es ideal para conciliar el sueño utilizandola en tisanas antes de ir a la cama, y para darnos baños relajantes con sus flores.

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